Blog dedicado a la biografía breve de personajes destacados y curiosos de la provincia de Guadalajara, hasta el siglo XX, por Tomás Gismera Velasco.-correo: atienzadelosjuglares@gmail.com

jueves, octubre 13, 2011

ÁNGEL ALCÁZAR DE VELASCO


Torero. Espía. Escritor.
Mondéjar, Guadalajara, 9 de septiembre de 1909 – Galapagar (Madrid), 25 de abril de 2001

Angel Alcázar de Velasco nació en Mondéjar, el 9 de septiembre de 1909.

Desde muy joven sintió correr en sus venas un instinto irrefrenable que había de llevarle a la arriesgada profesión de torero, y a los doce años ya danzaba por casi todas las capeas que se celebraban en la provincia de Toledo y en algún que otro festejo de las provincias de Guadalajara y Madrid. Ignoramos como le resultarían estas andanzas, aunque suponemos que no colmarían sus aspiraciones pues se marchó a Sevilla a probar fortuna, entrando a trabajar como pintor en casa de una popular figura de la sociedad sevillana por aquel entonces, Nicanor Puerto, quien protegió su afición proporcionándole corridas en muchos pueblos de Andalucía.

Su primer traje de torero lo vistió en la popular plaza de toros sevillana de La Pañoleta, con novillos de Anastasio Martín, obteniendo un clamoroso éxito y siendo sacado a hombros de los entusiastas. Fue en el mes de mayo de 1927 y este triunfo le abrió las puertas de importantes plazas, entre las que destacaremos Barcelona, San Fernando, Jerez, Algeciras o Málaga.

Nuestro paisano fue un torero valiente y artista, conocía bien su oficio, y como valiente sufrió varias cogidas graves, destacando la que le infirió en La Línea de la Concepción un novillo de Gallardo.

Pero la carrera taurina de nuestro paisano fue cortada por una nueva inquietud: los prolegómenos de la Guerra Civil. Intervino de forma destacada en el alzamiento del General Sanjurjo el 10 de agosto de 1932 y sufrió persecuciones.

De origen humilde, consiguió licenciarse en Filosofía y Letras por la Universidad de Salamanca en 1932. Falangista de primera hora, en 1934 fue condecorado con la Palma de Plata por José Antonio Primo de Rivera. Durante esos años empezó a ejercer el periodismo en la prensa falangista y el diario La Nación, viajando como corresponsal entre otros lugares a la guerra de Abisinia, donde conoció, siempre según sus memorias, al alemán Wilhelm Oberbeil, quien le introduciría en el Abwehr, el servicio secreto Alemán, en Berlín en 1935. El estallido de la guerra civil española le cogió preso en la cárcel de Larrínaga, en Bilbao, de donde consiguió fugarse. Acabada la guerra civil, trabajó para los servicios secretos alemanes durante la segunda guerra mundial.

Fue fundador de Falange Española de Madrid. Tras la Guerra ocupó cargos de responsabilidad, entre otros el de agregado de la Embajada española en Londres. 

No son muchos los datos en torno a su vida privada que pasaron a la pública en su momento. Si bien conocemos que concluyo en 1932 la licenciatura de Filosofía y Letras, coincidiendo con su retirada del toreo.

Tampoco se conoce, en su total exactitud, la vertiente política que desarrolló desde los comienzos de la Guerra Civil, hasta la conclusión de la II Guerra Mundial, en la que, conforme se afirma en algunas memorias, actuó de espía, tanto para el Gobierno español, como para el alemán.

En enero de 1940 lo nombran jefe de prensa del Instituto de Estudios Políticos en Madrid gracias a su amistad con Ramón Serrano Suñer. Alcázar decide hablar con el embajador británico Samuel Hoare, presentándose como un falangista radical antifranquista con ideas contrarias al régimen de Franco, así en verano de 1940 viaja en persona a Londres. Donde llegó en calidad de agregado de prensa a la embajada española en Londres.

En marzo de 1941, Alcázar empieza a trabajar para Walter Schellenberg, jefe del espionaje de las SS, RSHA. Así se vio involucrado en la Operación Willi, en la que la gente de Walter Schellenberg intentó secuestrar al duque de Windsor en Portugal.

En 1944 viaja a Alemania donde se pone al servicio de la SS de nuevo y ayudará a la depuración del Abwehr, tras su reciente desmantelamiento debido al caso Solf (Solf Kreis) en febrero de ese mismo año. En Berlín, permanecerá hasta el fin de la II Guerra Mundial, según sus memorias, en el búnker de la Cancillería hasta el 24 de abril de 1945, fecha en la que logra escapar a Suiza y ser repatriado a España.

Una vez ya en España, siguió trabajando para los nazis, ayudando a huir de Alemania a varios dirigentes nazis, el más famoso de ellos Martin Bormann.

Escribió tres o cuatro libros con las memorias de su vida.

Murió en Galapagar (Madrid), el 25 de abril de 2001. 

Tomás Gismera Velasco